
Tantos de nosotros vamos por la vida tratando de ser "mejores que"... mejores que alguien más, mejores que quienes somos, o mejores de lo que hemos sido. Tenemos una imagen en nuestra mente de quienes "deberíamos" ser, una imagen de cómo nuestra vida "debería" ser, y nos esforzamos por vivir de acuerdo con esa imagen. Sin embargo, es sólo una imágen. Es un fragmento de nuestra imaginación, o la de alguien más.
Al igual que el personaje de Bruce Willis en la película The Kid (Mi Encuentro conmigo), vamos por la vida tratando de "lograr". Lograr cambios en nosotros mismos, cambios en otros y en el mundo. Superficialmente, eso puede parecer algo positivo...después de todo queremos convertirnos en una mejor persona. Si, pero, ¿a qué costo? ¿Estamos tratando de convertirnos en alguien que no somos? En The Kid, el personaje del niño resume esto cuando dice (y lo cito) que el trabajo de consultor de imagen de su yo adulto consiste en "ayudar a la gente a esconder quienes son para que puedan fingir ser alguien que no son".
Al tratar de "mejorarnos" a nosotros mismos, necesitamos hacernos esta pregunta: ¿Estamos tratando de mejorar sólo porque no soportamos ser quienes somos? ¿Nos desagrada tanto nuestra persona que ansiamos convertirnos en otra? Si esa es la razón que nos motiva a tomar talleres de desarrollo personal o leer libros sobre convertirse en una mejor persona, entonces pienso que estamos comenzando en el lugar equivocado.
¿Hemos aceptado lo que nos dijeron (a veces subliminalmente, otras evidentemente) en nuestra niñez? ¿Que no éramos lo suficientemente buenos? ¿Que éramos estúpidos, feos, inútiles, que no valíamos la pena, que nunca lograríamos nada, etcétera, etcétera? ¿Nos tomamos esos comentarios a pecho -- comentarios hechos por un padre enojado o confundido, por un hermano inseguro, un compañero de clase peleón o un maestro exhausto? ¿Nos llevamos esos comentarios al corazón, y procedimos a construir una pared para que otros no pudieran reírse o burlarse de nosotros? ¿Cerramos la puerta hacia nuestro corazón para no ser vulnerables, para no ser heridos?
¿Cuántos de nosotros hemos sellado esa puerta del corazón prometiéndonos que no dejaríamos que nadie nos haga daño otra vez? ¿Cuantos de nosotros luchamos por "convertirnos" en personas exitosas para poder "mostrarles" que estabamos bien, que éramos dignos de amor, que no había nada malo en nosotros, y que eran ellos los equivocados al juzgarnos mal? O te fuiste por el otro camino, aceptando lo que ellos dijeron sobre ti, y ya ni siquiera te molestas en intentarlo... Aceptaste que careces de valor, que no eres digno de amor, que nunca serás nadie...
¿Por qué necesitamos volver a la infancia? ¿Es para desempolvar todos los recuerdos hirientes, para examinarlos uno a uno, para poder enfrentar el dolor? Eso puede ser parte del proceso, pero no es el objetivo. ¿Es para que podamos perdonar a todos en nuestro pasado? Una vez más, es parte del proceso, pero no el fin principal. ¿Es para perdonarnos a nosotros mismos? Otra vez, es sólo parte del proceso...
La razón por la que es importante entrar en contacto otra vez con el niño que fuimos, es para aprender a amar a ese niño, exactamente como es. Con el ceceo, o las espinillas, o la gordura, o lo que fuera que no amaras de ti mismo y te hacía sentir que no eras "lo suficientemente bueno". Lo que hace que aún hoy te juzgues por cómo fuiste hace años, y lo que hace que no dejes que nadie vea como eres hoy... Quien sea que hayas sido y te esfuerzas en cambiar... El objetivo de "regresar a tu infancia" es que finalmente puedas amar a esa persona, a ese niño o niña que simplemente hacía lo mejor que podía dadas las circunstancias... cualquiera que estas hayan sido...
Aunque tu infancia haya sido soportable, miserable, o aún feliz, hay un fantasma que puedes estar tratando de enterrar...y ese fantasma eres tu.
Si no podemos amar a la persona que somos, si no podemos sentir amor y compasión por el niño que fuimos, simplemente estamos tratando de ser alguien más, alguien que no somos. Por supuesto que cometimos errores, claro que hicimos cosas estúpidas en nuestra niñez, claro que nos culpamos por cosas de las que no éramos responsables... No, no fue tu culpa que su madre estuviera siempre malgenio, o enferma, cansada o lo que fuera. No, no fue tu culpa que tu padre tuviera que trabajar todo el día para llevar el pan a la mesa. No, no fue tu culpa que los otros niños se reunieran y hablaran mal de ti, o se rieran de ti, o lo que fuera... ¡No fue tu culpa! ¡Simplemente fue lo que fue -- una experiencia que tuviste al crecer! ¡Y eso es todo! No fue por ti, no era tu culpa.
La película The Kid, nos anima para que nos encontremos con el niño que fuimos -- no para cambiarlo, sino para entender lo que ha pasado, hacia dónde va, y lo que en verdad quiere ser. ¿Quiere él realmente ser el poderoso y dominante ejecutivo, o simplemente quiere amar y ser amado? ¿El trabajo exitoso, la gran casa y el auto lujoso logran convertirlo en un triunfador, ya no más el "perdedor" que siempre sintió ser? ¿Y será ya muy tarde, la víspera de cumplir 40 años, para aprender finalmente cómo tener una infancia feliz, aquí y ahora? ¿Puede él desenterrar el niño que fue, y al fin dejarlo salir a jugar, al fin dejarlo ser sí mismo para vivir por sus propios sueños y no los de alguien más?
Todas estas preguntas y más, son cosas que quizá queramos preguntarnos a nosotros mismos. ¿Si nuestro niño se apareciera frente a nosotros hoy, estaremos viviendo la vida con la que él siempre soñó? O seremos aún el "perdedor patético" en sus ojos, trabajando sin límite para convertirnos en alguien que en el fondo no nos convence ser... tratando de "volvernos alguien más" en lugar de darnos cuenta de que ya somos alguien, y quizá lo que debemos hacer es descubrir quién. En lugar de tratar de crear un nuevo "yo" desde el principio, o de pensar que debemos arreglar nuestro modelo actual, tal vez necesitamos desenterrar nuestro yo "original", ver quien es, y por fin dejarlo libre y ser quienes somos realmente.
Translated from "Accepting The Kid"
at www.innerself.com.
Traducido por Tristana Santos.
Sobre el AutorMarie T. Russell es la editora de la revista InnerSelf (www.innerself.com). Sus artículos tratan sobre la transformación y el reconectarnos con nuestra propia fuente interna de gozo y creatividad.
Tristana Santos es una periodista y traductora que se disfruta de escribir e investigar sobre temas de espiritualidad, holística y superación personal. Actualmente escribe para la revista de un diario de Ecuador. ( This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it. )